Otros "socios" y "apoderados" de esas empresas eran choferes, becarios, secretarias y empleados de la Notaría de Jorge Alberto Galván García en Quintana Roo, donde se constituyó toda la red que operaba el petista y que llegó a abarcar hasta 40 empresas.
Entre los supuestos accionistas a quienes robaron su identidad, y de acuerdo con entrevistas recabadas por MCCI, también hay personas de zonas marginadas de Nuevo León, quienes confirmaron que no son dueños de esas ni de ningunas empresas.
En tanto, Grupo Tecno no sólo obtuvo contratos con la SRE, sino también de la Secretaría de Salud, Pemex, el INE, Bancomext, ISSSTE, DIF y Finabien, entre otras dependencias.
Cuando Grupo de Tecnología Cibernética, también conocida como Grupo Tecno, recibió el contrato de los pasaportes en 2020, la empresa contaba apenas con 19 empleados formales y con una nómina anual declarada ante el SAT de sólo 600 mil pesos, es decir un promedio de 31 mil pesos anuales por empleado.
Al mes de obtener este contrato, la empresa fue vendida a Juan Carlos Torres Guzmán, un empresario del sector financiero. Y el mismo año en que cambió de dueño, Grupo Tecno hizo las transferencias a las 10 empresas de la red "fantasma" que tiene su base en Quintana Roo.